Seguro que te ha pasado lo siguiente, una chica que conocéis tu colega y tú os pone un montón y ella no se decide por cual tirar, así que os propone tener una cita sexual a través de encuentroadulto.com. Es cuando tu amigo y tú os entra una sonrisita nerviosa y evitáis miraros a la cara. Hasta que lo razonáis, no mucho, y decís la frase: “Oye pues…”.

  • Comunicación. Hablar con las dos partes es esencial, ya sea con tu pareja y otro hombre o con tu colega y una amiga. Si es en el caso de tu amigo, hablad qué cosas hacer y qué no. Por ejemplo, el choque de sables si sois dos heteros es algo a evitar, aunque os haga gracia gritar que sentís el poder de la fuerza del lado oscuro.
  • Orden. Si ya estáis en faena y sois dos hombres heteros, el orden es primordial para que no existan momentos incómodos y dejéis a medias a la pobre chica. Que mientras está besando a uno el otro puede masturbarse mirando a la espera de su turno o, mejor aún, si un orificio está libre intenta, con el consentimiento de ella, ocuparlo antes de que se lo pida el otro.
  • Seguridad sexual. Normalmente no sueles tomar tantas medidas, pero bien si hay otro hombre te entra más escrúpulo y tomas más precaución. Bien. Pero no solo ponerte el condón es la única medida de seguridad que debéis tomar. El sexo oral y anal, si uno la ha estado metiendo en un lado, que luego no vaya otro y meta la boca o las manos, que si no ¿para qué os ponéis preservativos? ¿Para que sean luminiscentes y jugar a ‘Star Wars’? Nada de eso, se pueden contagiar muchas enfermedades de transmisión sexual en un trío y si no lo piensas con cabeza te puedes meter en muchos problemas. Preservativos de mujeres ¿Para qué? Si nunca lo has usado ese no es buen momento para hacerlo, ella estará muy protegida, pero tú y el otro hombre no.
  • Peleas. Dejad de lado vuestra hombría en los tríos, que ella elija y no la controléis tanto, no es una muñeca hinchable a la que podéis hacer de todo cuando os venga en gana. Si ella está invirtiendo más tiempo en uno de los dos, prueba tú a darle placer estimulando otra zona o mastúrbate tú. No vayas a quitársela al otro de forma agresiva ni con miradas fulminantes, no es tuya. Y por supuesto, al revés, piensa que hay alguien más en la habitación que también quiere disfrutar. No te vayas a poner en medio tú, porque como sea así tienes el riesgo de que el otro se enfade o a que tú también vayas a ser penetrado.

Intentad que todos os lo paséis bien en los tríos, no deja de ser sexo y uno tiene que gozar sí o sí. La relación con tu amigo puede verse reforzada y es que lo vais a llegar a recordar como algo memorable en vuestra amistad y, si lo hacéis bien y os compenetráis, quien sabe si tenéis un equipo formado para los siguientes tríos, ya sea con esa o con otras chicas que conozcáis.