A pesar de que nuestra ilusión por encontrar una persona para toda la vida desde que somos conscientes de ello sea en la etapa joven, la verdad es que el matrimonio no entiende de edades.

boda tercera edad

Los números hablar por si solos

El número de matrimonios en el que uno de los dos es de la tercera edad, va en alza. Los porcentajes desde el año 2012 hasta ahora reflejan que, según los últimos datos del INE, indican que en los últimos años al menos uno de los cónyuges tiene más de 60 años.

El auge concuerda, además, con un ciclo en el que el establecimiento del matrimonio vive sus peores momentos, de esta forma decrece el número de casi 200 mil a la mitad, lo que hace sin embargo más notable el fenómeno del acrecentamiento de los matrimonios tardíos.

Hoy día, una de cada 20 bodas al menos uno de los enamorados ha trasferido la barrera de la edad. El aumento cuantitativo de parejas en la tercera edad no pasa desapercibido para los sociólogos. Defienden que el apogeo de estos casamientos no se concibe sin embargo la regulación del divorcio. Esto se refiere a que lo que pasa es que las personas se divorcian o son viudos y se vuelven a casar, siendo en muchos casos un último deseo antes de fallecer.

Y es que, los divorcios han subido la media en los últimos años de forma exponencial, de tal forma que hasta hace poco el número de divorciados era de menos de 50.000 y ahora es el doble, aunque después de la crisis no ha aumentado mucho más.
Aun así, el contexto ayuda a comprender el incremento de los matrimonios de la tercera edad y es que, en países como España, es mayor el número de adultos y ancianos que de jóvenes, asimismo el número de jóvenes parados afecta al matrimonio, provocando que los adultos o la tercera edad sean los que más dinero tengan para establecer el enlace.

Esto también se debe a la calidad de vida y a la esperanza de vida que es cada vez más alta, por lo que llegar a la tercera edad con un buen estado de salud propicia a hacer que los matrimonios a pesar de la edad, todavía sean duraderos.
Muchas parejas han vivido juntas durante toda su vida y aun así nunca formalizaron su relación en el matrimonio, esto no quiere decir que sea demasiado tarde y por eso escogen la jubilación, que es cuando están más aburridos, para aprovechar y organizar una boda como excusa para reunirse con amigos y familiares. Normalmente este tipo de parejas ya tienen hijos que son adultos y que les va a tocar a ellos organizarlas, por lo que seguramente estés leyendo este artículo