Cuando creíamos que lo sabíamos todo sobre fetiches y fantasías sexuales va y nuestro propio cuerpo nos sorprende. Y es que en cuestiones de sexo, no hay nada escrito. Cada día vivimos nuestra sexualidad con mayor libertad y de una forma más abierta así que no es de extrañar que cada vez más tengamos que poner nombre a nuevas prácticas sexuales. Este es el caso del cuckolding.

Aunque muchos ya experimentasen ese placer oculto, el cuckolding se está conviertiendo en tendencia y no es más que el adulterio consentido.

¿Qué es el cuckolding?

El cuckolding consiste básicamente en que una mujer con pareja, casada o no, tenga relaciones sexuales con otros hombres de forma consentida por su pareja siempre y cuando luego le cuente con pelos y señales cómo fue el sexo con ellos. Así, el término deriva de ‘cuckold’ que significa ‘cornudo’, y lo que en un principio parecía una preferencia sexual (que algunos tachaban de perversión) de un grupo muy reducido, cada día tiene más adeptos.

De este modo, el cuckolding pone en entredicho la indifelidad. Hasta nuestros días estas eran vistas como una traición e incluso en algunos países estaba penado por la Ley. Sin embargo, lo que hace unos años era impensable se está convirtiendo a día de hoy en una práctica cada día más común.

¿Por qué atrae tanto a los hombres?

Muchas mujeres que han sido partícipes relatan cómo el cuckolding ha mejorado sus relaciones sexuales con su pareja además de los beneficios de conseguir placer fuera de su relación. Pero, no existe una razón consensuada que explique por qué a los hombres les atrae tanto su práctica. Hay quienes apuntan a que simplemente es una fantasía más la de imaginar a su pareja manteniendo relaciones sexuales con otros hombres. Aunque también hay teorías, como la publicada por Biology Letters, que hablan de una mejor calidad del semen debido a la competición que se establece entre el hombre y los amantes de su pareja; u otras que tratan sobre una bisexualidad reprimida y encubierta.

Así, los hombres ‘cuckold’ juegan un rol dentro de la pareja que transgrede las normas sociales, consintiendo la infidelidad e incluso alentando a sus parejas a que las cometan, aunque manteniendo el control sobre todo lo que sucede ya que la condición es ser conocedor, e incluso en algunos casos testigo, del sexo que mantiene su pareja con otros.

Grados de cuckolding

El cuckolding entra dentro de las prácticas de BDSM y se puede realizar en diferentes grados:

Nivel 1: El hombre cornudo no tiene por qué ser pasivo, está presente durante las relaciones y puede participar de ellas.

Nivel 2: La mujer humilla y domina al hombre contándole sus prácticas para luego mantener sexo con él.

Nivel 3: La variante más extrema implica que la mujer controle las necesidades sexuales de su pareja y es la única que puede satisfacerlo y masturbarlo pero sin orgasmo.